LUNA LLENA
Volví al mar aquella noche,
noche de agosto serena,
oí el batir de las olas,
contemplé la luna llena,
y sentí la vida latir,
recordando mi niñez,
cuando dormía en las eras
en las noches de verano
cubierto por las estrellas,
mientras la dama de noche
esparcía las esencias
seductoras de su amor,
de su elegante belleza.
Cuántas veces los recuerdos
son el sostén de la vida,
el alma que la sustenta,
como lo fueron la noche
de la última luna llena.
Antonio Vera Ruiz
Nerja 24 agosto 2025.


Maravilloso poema, evocador y tierno.
ResponderEliminarGracias María Teresa. Me alegra que te guste amiga mía.
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