LA TARDE, LA NOCHE.
La tarde tenía
poética estampa,
guitarras, rapsodas,
música y palabras
fundidas allí
donde sólo llega el alma.
La tarde latía
en versos, fandangos,
malagueñas cantadas
con ese salero
que sale de Málaga.
La tarde movía
emociones calladas
oyendo esas voces
generosas, aunadas
en el amor que respira
Aires de la Alhambra.
La tarde unía
Granada con Málaga,
Málaga con Granada,
su música, su arte,
sus gentes, sus almas.
La tarde seguía
después en la barra,
en las mesas de un bar
entre copas y risas,
entre chistes y tapas,
al final de la noche
cerramos el bar
con arte y con gracia.
En el metro venía
una muchachada,
y entre jóvenes alegres
volvimos a casa.
Antonio Vera Ruiz
Granada 10 octubre 2026.

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