EL ASCENSOR.
Tú bajabas del tercero,
del quinto bajaba yo,
y de improviso un frenazo,
el ascensor se paró,
se paró el tiempo y tu prisa
se hizo desesperación,
angustiada me miraste,
toda tú eras temblor,
tus bellos ojos chispearon:
"no llego al examen, no".
Y no llegaste al examen,
ni a clase llegué yo,
mas bendito el bendito día
en que paró el ascensor.
Antonio Vera Ruiz
Granada 7 enero 2026.

