DE RODILLAS
Mi amiga Carmen evoca
en prosa bella, exquisita,
la aparición milagrosa,
que un maravilloso día
hizo en su hogar la fregona,
cuando aún era una niña,
y rescata la memoria
de olvidadas gofifas
con que fregaban el suelo
nuestras madres de rodillas,
qué sacrificado esfuerzo,
qué dolorosa rutina,
aquélla de nuestras madres
por tener la casa limpia
para disfrute de todos,
de sus hijos, su familia.
Honor a aquellas mujeres,
nuestras madres tan queridas,
que llevadas del amor
que por nosotros sentían,
generosas y abnegadas
como santas heroínas,
sin regatear esfuerzos,
se postraban de rodillas.
Antonio Vera Ruiz
Granada 24 octubre 2025.

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