NATURALEZA
Tras curvas, curvas y curvas,
llegamos a Arroyo Frío,
Los Enebros me acogen
como a un viejo amigo
que ausente muchos años
de su hermoso paraíso
ha vuelto hoy por fin
a este edén tan querido.
Entre el croar de las ranas,
la sierra como testigo,
unas tapas del lugar
con una copa de buen vino,
la noche es un milagro
que acaricia los sentidos,
y en esto se acerca al porche
un zorro que nos ha visto
cómo brindamos alegres,
cómo la vida sentimos,
y con él también brindamos
y unas tapas compartimos,
que en esta preciosa noche
hemos hecho un nuevo amigo.
Las ranas siguen croando
y la sierra nos sonríe
en esta mágica noche
llena de hermosos sentidos.
Antonio Vera Ruiz
Arroyo Frío 8 junio 2026.

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