EL CAFÉ
Triste siempre ante la vida,
la vida le parecía
de una tristeza tal
que hasta cuando el sol salía
lo hacía para alumbrar
la tristeza que sentía.
Triste siempre ante la vida,
ante nada sonreía,
y la vida a su vez
su tristeza devolvía
a aquella mirada triste,
a aquella honda tristeza,
a su profunda apatía.
Un día el azucarillo
del café que él bebía,
le dijo que sonriera
y la vida sonreiría,
desde entonces él sonríe
ante el café, y la vida
en los posos del café,
le devuelve su sonrisa.
Antonio Vera Ruiz
Granada 17 diciembre 2025.

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