SU MIRADA
Su juventud fue belleza,
hermosura, exuberancia,
tanta que resplandecían
sus formas redondeadas
en las curvas opulentas
con las que todos soñaban.
Pasaban años y cosas,
años y cosas pasaban,
y pasaba su belleza,
su famosa exuberancia,
devorada por el tiempo,
tan cruel que con todo acaba.
El otro día pasó
junto a mí una dulce anciana,
paso lento, su bastón
le sostenía cuerpo y alma,
a pesar de sus arrugas,
de su figura precaria,
una soberbia belleza
resplandecía en su mirada.
Antonio Vera Ruiz
Granada 19 diciembre 2025.

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