UNA HISTORIA
A cuento de loterías,
una historia de mi pueblo:
en aquellos años malos
de duro racionamiento,
en que comer era un lujo
casi cercano al misterio,
tres mil duros le tocaron
a un vecino de mi pueblo,
su alegría fue tanta,
tanto era su contento,
que en sus raptos de alegría,
a su escuálida mujer
echaba por alto, al cielo,
compró una arroba de vino,
y de comer lo mejor
que se comía en aquel tiempo,
mi vecino se entrampó,
todo fiado y a cuenta
de aquel generoso premio.
Cuando en los días siguientes
llegó la lista del sorteo,
aquel celebrado número
no estaba entre los premios,
todo había sido un error,
una ilusión del oído,
del hambre o del deseo,
que a mi vecino hizo rico
durante un fastuoso día
de aquel hambriento invierno.
Antonio Vera Ruiz
Granada 23 diciembre 2025.

Un buen escritor sabe contar una historia triste, con humor, como Antonio
ResponderEliminarGracias María Teresa
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