QUIÉN PUDIERA...
Quién pudiera, quién pudiera
hacerle hoy requiebros
a esa niña tan hermosa
de rizos de oro, sueltos
sobre su espalda que espera
caricias de sabios dedos.
Quién pudiera, quién pudiera
amar como en otros tiempos,
cuando las Cruces de Mayo
eran jóvenes, recuerdo
otras cruces que me dieron
pasiones de primavera,
goces de amores primeros.
Quién pudiera, quién pudiera,
volver atrás en el tiempo
y acariciar esos rizos
de oro, pasión y fuego.
Antonio Vera Ruiz
Granada 2 mayo 2026.

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